Nuevas presencias de la sexualidad
El debate sobre la diferencia de los sexos

Guía para 2da evaluación

Nuevas presencias de la sexualidad

Segunda Evaluación

 

Los alumnos deberán escribir una monografía sobre la segunda parte del programa.

Es decir, los puntos 3,4 y 5 del programa de teóricos y los puntos 2 y 3 del programa de prácticos.

Para la monografía les adjuntamos la siguiente guía:

 

Elegir un tema y en base a eso articular por lo menos dos textos del programa. 

Los textos no pueden ser ambos de autores psicoanalíticos, teniendo que haber por lo menos uno de los autores Queer trabajados en el programa de la materia. Ejemplo: Halperin, Butler, Katz, Davidson, Bersani.

 

El trabajo debe constar de una Introducción, un Desarrollo y una Conclusión. También deben incluirse las Referencias bibliográficas.

 

INTRODUCCIÓN.

 

Plantear el objetivo, hipótesis o tema a abordar. Proponer posibles preguntas al tema a desarrollar. Mencionar qué elementos de qué autores se pondrán en tensión/articulación. Mencionar qué se busca encontrar con la propuesta.

 

Ejemplos de Introducción:

 

1)

Este artículo analiza los filmes argentinos XXY (Lucía Puenzo, 2007) y El último verano de la boyita (Julia Solomonoff, 2009) para indagar sobre el modo en el que la intersexualidad puede ser leída a partir de las conceptualizaciones de anatomopolítica individual y regulaciones poblacionales que Michel Foucault describe, principalmente en sus cursos Los anormales, Defender la sociedad y en su texto, Historia de la sexualidad.

 

2) 

El objetivo de este escrito es revisar los modos de parentesco tradicionales que se desprenden del complejo de Edipo y del tabú del incesto sostenidos desde el psicoanálisis freudiano como condiciones normativas de la cultura. La hipótesis aquí sostenida es que las relaciones de parentesco son variables y se actualizan conforme a los cambios sociales. De este modo, la intención de esta revisión, es entrecruzar las ideas de Judith Butler con el psicoanálisis lacaniano a fin de preguntarnos si los modos de parentesco ratificados desde el psicoanálisis son a su vez los que presuponen al sujeto en la heterosexualidad normativa, y si acaso este procedimiento es la condición para una vida simbólica o culturalmente inteligible.

 

 

DESARROLLO.

 

Desplegar las ideas propuestas en la introducción. En el caso de una articulación entre dos autores en base a algún tema, dar cuenta de los elementos que se tomarán de los autores elegidos. Jerarquizar la información. Se pueden poner dos o tres sub-títulos dentro del desarrollo con el fin de analizar con mayor claridad lo que se persigue en el objetivo descripto en la introducción. De usar citas textuales, revisar que estén correctas.

 

CONCLUSION.

 

Dar cuenta del resultado al que se arribó luego del desarrollo. Referirse a lo encontrado en el desarrollo en base a lo propuesto en la introducción. No es necesario que la conclusión sea estrictamente una idea cerrada, también pueden ser preguntas novedosas que hayan sido repensadas en base al análisis propuesto.

 

Ejemplos de conclusión (los ejemplos son extensos porque los trabajos elegidos para ejemplificar son más extensos que los que deben realizar en la monografía):

 

1)

Como mencionáramos al comienzo de este artículo, El último verano de la boyita y XXY comparten determinados tópicos. En los dos filmes se da un contrapunto entre el espacio urbano, del que provienen los personajes que llevan adelante el relato, y otro espacio marginal, despojado, donde pueden habitar los personajes que no se adecúan a la norma que se impone. En ambas películas está excesivamente presente el agua, símbolo de indefinición, transición y movimiento, que deja entrever cierta melancolía de lo que pudo haber sido, de lo que no fue, de lo incierto. “El agua es traicionera”, dice Marito, mientras que el mar uruguayo alberga en XXY tortugas y animales en extinción que deben ser protegidos. Cada uno de los filmes incluye como partenaire del personaje intersex, a un adolescente que de acuerdo con el relato, posee una expresión de género opuesta al expresado por aquel, lo cual desliza una dificultad por parte de la narración para desprenderse de una hegemonía que proporciona un marco de referencia heterosexual a la medida del deseo.

Tanto XXY como El último verano de la boyita incluyen animales mutilados (tortugas, vacas), detalles de cortes, de zanahorias, salames, carne vacuna, huesos de res. Acciones poco metafóricas que aluden al nodo semántico que comparten los filmes. Los relatos incluyen una patrulla juvenil que se encarga de vigilar a aquellos que osen salirse de la norma de sexo-género establecida. Y por último, ambos filmes incluyen, como uno de sus personajes principales, a un médico, que será el vocero del discurso biomédico que encarnará la dialéctica entre el deseo y la ley.

Dos posiciones diversas que pugnan entre sí: por un lado, la no intervención y la aceptación de cuerpos, deseos, eróticas, amores y goces diversos; y por otro, el discurso que pretende restablecer la relación original entre sexo, género y sexuali- dad, y hacer de cada cuerpo una inscripción referencial de la verdad del sexo. En esa tensión dialéctica articulada en los filmes, se sitúa tal vez el desafío de una mirada queer que invita a preguntarnos respecto de las condiciones ideológicas del lugar desde el cual nos permitimos mirar.

Muchos de los elementos que se observan en estos filmes permitirían comprender mejor la lógica del biopoder. Como se ha subrayado, este poder no actúa haciendo morir, sino haciendo vivir. Pero se trata de hacer vivir de un modo específico. De acuerdo a la norma. Diferentes técnicas y tecnologías están al servicio del poder biopolítico. Es necesario controlar cada uno de los cuerpos, rectificarlo, pero siempre poniendo en el horizonte la regulación de la población, la eugene- sia del cuerpo social que debe subsistir y tener descendencia. De este modo, los cuerpos intersexuales deben ser corregidos, deben adecuarse a estándares norma- tivizados. ¿Exclusión de esas sexualidades aberrantes? No. Por el contrario, especificación, solidificación regional de cada una de ellas. Y si bien estos intersex de ficción quedarán habitando regiones marginales, los filmes se permiten sugerir tímidamente la apertura de horizontes de sexualidades y singularidades múltiples. En este punto, si el biopoder no tiene ni la forma de la ley ni los efectos de la prohibición y, por el contrario, opera desmultiplicando las sexualidades singulares, los filmes analizados permiten pensar lugares distintos y novedosos respecto del binarismo, sin dejar de mostrar con claridad algunos de los mecanismos de control que penetran los cuerpos de modo visible e invisible.

 

2)

Ciertos elementos que podemos rastrear en la teoría psicoanalítica tales como la dificultad de argumentación que leemos en Freud a la hora de fundamentar las disposiciones heterosexuales en detrimento de las homosexuales; la invisiblización del tabú de la homosexualidad que antecedería al tabú del incesto heterosexual; y la suposición de un Edipo disfuncional que privaría a homosexuales de la virilidad, la hombría y la capacidad de obtener los títulos necesarios para el acceso a la exogamia, se nos presentan como un punto de partida problemático para pensar el psicoanálisis fuera de una matriz de deseo heterosexual. Creemos que algunos pilares que sostienen a la teoría y práctica del psicoanálisis merecen ser revisados considerando la mutabilidad del orden socio-histórico caracterizada por prácticas socialmente variables que no pueden reducirse a reglas fijas. De este modo, ubicar la heterosexualidad como fundante de la cultura necesita también ser puesta en cuestión. Las relaciones de parentesco varían a lo largo del tiempo. Son contingentes. De este modo, pensar que la heterosexualidad respondería a un supuesto orden natural (lo que nos obligaría también a definir qué entendemos por naturaleza) propicia una lectura teórico-clínica que establece una serie de pautas restringidas para las prácticas sexuales y de género.

Lo aquí planteado no se reduce meramente a una discusión teórica, sino que atañe a la práctica clínica, puesto que no es lo mismo estar posicionados como analistas suponiendo la heterosexualidad como una ley natural o verdad inmutable; que por el contrario sostener una ética que se aparte de un sistema de heterosexualidad obligatoria como base del parentesco. En función de esto, una de las propuestas más viables dentro del psicoanálisis en esta línea de trabajo, sería la de enfatizar la propuesta lacaniana respecto de la función del padre como significante, vaciado de cualquier asignación sexo-generizada.

De este modo, la pluralidad de sus posibilidades permitiría abrir un campo de análisis a un mundo simbólico permeable a las modificaciones sociales y eróticas de amor, goce y deseo, diversas a las tradicionales.

 

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS.

 

Aquí deben consignarse por orden alfabético los textos que se utilizaron en la citas.

 

Apellido del autor, inicial. (año de la publicación). Título. Ciudad de edición: editorial.

 

Ejemplos:

 

BUTLER, J. (1990). El género en disputa. Buenos Aires: Paidós.

FREUD, S. (1925). Algunas consecuencias psíquicas de la diferencia anatómica entre los sexos. En S. Freud, Obras completas V: Vol. 20 (pp. 259-276). Buenos Aires:

Amorrortu.

HALPERIN, D. (1995). San Foucault. Para una hagiografía gay. Buenos Aires: El cuenco del plata.

LACAN, J. (1960). El Seminario 7, La Ética del Psicoanálisis. Buenos Aires: Paidós.

 

 

Aclaraciones generales:

 

La extensión del trabajo debe ser de entre 4 y 7 páginas aproximadamente incluyendo las referencias bibliográficas.

 

Se debe utilizar interlineado de 1.5 y letra Arial 12

 

Para citar algún autor dentro del texto, deben entrecomillarse las palabras textuales y luego, entre paréntesis, apellido del autor, año de la publicación y la página en la que se encuentra lo citado. 

Ejemplo: “Detrás de toda ideología adivinamos la jerarquía de los sexos” (Lonzi, 1970, p.17).

 

En el caso de no citar textualmente, no se entrecomilla, pero luego de la idea del autor que se transimte, se coloca apellido y año de publicación entre paréntesis.

 

Ejemplo:  El niño y la niña que se introducen en la problemática edípica con objetivos incestuosos heterosexuales ya han sido sometidos previamente a prohibiciones que los ubican en direcciones sexuales claras (Butler, 1990)