Nuevas presencias de la sexualidad
El debate sobre la diferencia de los sexos

Acerca de la materia



Nuestra materia se propone desarrollar un debate teórico entre textos académicos de género -feministas, gays, lesbian y queers- y el psicoanálisis, desde un sesgo fundamentalmente clínico.



Introducción y enfoque adoptado por la catedra




El marco teórico de nuestra materia es psicoanalítico
, pero se inscribe también en lo que se conoce como el debate sobre la diferencia de los sexos.

 

En las últimas décadas se vienen desarrollando corrientes de pensamiento "deconstruccionista" que cuestionan los pilares de racionalidad de la modernidad: el pensamiento universal, el patriarcado, la norma heterosexual, etc. Y que en nuestro campo se conoce como el debate actual sobre la construcción de la diferencia de los sexos.

 

Este debate implica un cruce entre los postulados del psicoanálisis y los estudios de género, que incluyen teóricas feministas, gays and lesbiansstudies, teóricos queers.

Cuando decimos que el marco teórico es psicoanalítico  implica no solamente nuestra ubicación dentro del surco abierto por Freud, sino además tomar el síntoma como guía de la experiencia y priorizar lo que el sujeto dice de él como nuestra brújula.

A lo largo de los últimos 25 años aproximadamente se han hecho cada vez más presentes en el cuerpo social lo que  llamaremos“nuevas presencias de la sexualidad”. Las llamamos “nuevas presencias de la sexualidad” sabiendo de antemano que no se trata de novedades, sino que son prácticas humanas con historia, pero al mismo tiempo, queremos enfatizar que el modo que tiene su presencia actual en el mundo es nuevo. Y este modo es una presencia social y política de grupos de sujetos que reivindican sus derechos respecto de nuevas prácticas sociales, políticas y sexuales y que por esa vía defienden una “identidad”-aunque la cuestionen- específica como pueden ser los agrupamiento de géneros más diversos: mujeres, feminismos, homosexuales, travestis, transexuales, gays, lesbianas, transgénero, nuevas masculinidades, sadomasoquistas, etc.

Hay una proliferación de estudios teóricos, -que acompañan estas “nuevas presencias de la sexualidad”-, entre los cuales recortaremos los estudiosacademicos de género-fundamentalmente feministas-, los gays and lesbiansstudies –corriente académica desarrollada en USA- y los  teóricosqueers.

 

Nuestra materia se propone desarrollar un debate teórico entre estos textos académicos de género -feministas, gays and lesbian y queers- y el psicoanálisis.

Se hace necesario distinguir conceptualmente las diferencias entre el sexo-perteneciente al orden biológico-, el género-perteneciente al orden socio-cultural- y la sexualidad-sexuación, que es la concepción del psicoanálisis.

Nos gustaría comenzar parafraseando a Bersani –otro importante teórico queer- e invertir su pregunta: “Pero es verdaderamente posible para quién esté seriamente interesado en las concepciones de Foucault sobre la fantasía, la sexualidad y el poder no embarcarlo en una confrontación con el psicoanálisis?”(Bersani, en Bibliografía, Prácticos -2-).

Estando verdaderamente interesados en el psicoanálisis podríamos desoir a los autores de los estudios género (feministas, Gays and lesbianstudies, teóricos queer, etc) que polemizan tan seriamente con el psicoanálisis?

Estos estudios inciden sobre una zona nodal del corpus del psicoanalisis, lo que Freud llamó su Teoría Sexual, o lo que con Lacan llamamos la sexuación o cómo se constituyen y definen las posiciones sexuadas.

Creemos que es nuestra tarea  hacer lugar al debate con estos autores, como también a las incidencias que el mismo pudiera tener dentro del discurso del psicoanálisis, poniendo a prueba y deconstruyendo algunos de nuestros conceptos.

Desde que la genitalidad es desplazada por Freud, -por ese movimiento radical que realiza con su descubrimiento del inconciente y la ampliación del concepto de sexualidad- desplazada, entonces, de cualquier posibilidad de comando de la erogeinización del cuerpo, éstos ya no responden libidinalmente hablando a su configuración biológica. Decimos ya no responden, no porque antes respondieran, sino porque usando una expresión de J. Butler, esa “insubordinación de género” (Título de un libro J. Butler, 2000) se amplió y se desarrolló ganando  con creces y llegando hasta hoy a un alto grado de visibilidad.

El aforismo lacaniano de “no hay relación sexual”, no hace sino llevar hasta sus últimas consecuencias la subversión producida por la realidad sexual del inconciente freudiano.

Para el psicoanálisis la diferencia de los sexos no es un dato de entrada, sino que es el resultado de un complejo proceso articulado alrededor de identificaciones, fijaciones de goces, y fundamentalmente  de la  operatoria de la castración.

 

Lacan con el desarrollo de las fórmulas de la sexuación, -que realiza en el Seminario Encore-, aporta un tratamiento totalmente novedoso de la diferencia de los sexos, planteada en términos de  una diferencia entre goces: el goce totalmente fálico y el goce no totalmente fálico.

En este mismo seminario Lacan postula la imposibilidad de la escritura de la relación/proporción sexual. Es decir, plantea la imposibilidad de que pueda articularse como saber. 

Este punto de imposibilidad será lo real de la sexualidad. 

 

Esta imposibilidad de la escritura de la relación/proporción sexual quedará planteada como un axioma en el campo del psicoanálisis.

Es este mismo axioma el que nos impide ser prescriptivos en cuanto a cualquier tipo de normatividad sexual. Las posiciones sexuadas son maneras diferentes de hacer con la castración. 


 

 

Importancia actual de esta temática


 

Respecto de las incidencias que este debate  abierto  sobre la

construcción de la diferencia de los sexos pudiera tener sobre el psicoanálisis,  son  pocos los autores que lo toman en cuenta y participan en él. Y creemos importante hacerlo.

Dijimos que queremos intervenir en el debate sobre la construcción de la diferencia de los sexos, pero el sesgo por el cual queremos hacerlo será fundamentalmente clínico, nos preocupa trabajar los interrogantes que nos plantean estas modalidades de padecimientos subjetivos y responderlos desde la práctica analítica misma.

En nuestro país muchos de estos agrupamientos de género también conocidos como de “minorías sexuales”-gays, lesbianas, travestis, transexuales, trans- junto al secreto de su condición, se habían mantenido lejos tanto de los consultorios como de la consulta en los hospitales públicos. Esto ha cambiado notablemente.  Hoy en día no solo consultan, sino que también piden orientación y ayuda respecto de los cambios de sexo y del  ejercicio pleno de su sexualidad como la realización de la unión sexual para parejas del mismo sexo o la adopción de hijos por  parejas de gays, lesbianas y también travestis y trasexuales. 


También es importante desarrollar herramientas para abordar las problemáticas asociadas al cambio de sexo y de identidad civil -Ley de identidad de género, recientemente sancionada- y los cambios en usos y costumbres que puede producir el Proyecto de Reforma al Código Civil y Comercial, recientemente presentado.

Nuestra práctica clínica necesita  construir un modo de abordaje que nos permita brindar respuestas posibles y efectivas a estos síntomas, ubicados entre los  más acuciantes de la subjetividad de nuestra época.

Lugar que ocupa la asignatura en el plan de estudios


La materia forma parte de las asignaturas electivas del Area Clínica del Ciclo de Formación Profesional de la carrera. Es decir, que tiene como obligatorias anteriores a las materias del Ciclo de Formación General.

Se trabajarán y utilizarán los contenidos y los conocimientos adquiridos por el alumno en las materias correlativas del plan de estudios –especialmente Psicoanálisis Freud, Psicopatología y las afines al área clínica-,  para avanzar desde allí con los contenidos específicos propuestos.


 

 

Aporte de la asignatura a la formación profesional


Si bien nuestra materia  contribuye fundamentalmente a la formación clínica del futuro psicólogo respecto a estas nuevas presentaciones subjetivas, no debería descartarse la contribución que pueda aportar al estudiante en lo que respecta a otros ámbitos en los que el graduado puede desplegar su actividad: laboral, educacional, forense, judicial.

 

 

 

La materia ofrece 3 espacios: 


-los Teóricos, en los cuales se desarrollarán los temas centrales del programa. 

-las comisiones de Trabajos Prácticos, en las cuales se desarrollara fundamentalmente una articulación entre los textos de la bibliografía específica y el material clínico presentado. 

- Espacios de discusión, por un lado clínicos, donde se realizará un trabajo de elaboración clínica sobre los casos. Y por otro, de discusión temática con la participación de profesores invitados, especialistas en la materia.


 

 

Objetivos


 

El objetivo general


Introducir al alumno  a las múltiples problemáticas que presenta el abordaje y el tratamiento de los diversos síntomas asociados a estas “nuevas presencias de la sexualidad”:gays, lesbianas, travestis, transexuales, trans.

Sobre todo la posibilidad de acercarnos a través de los casos clínicos y los ateneos, a estas nuevas modalidades de padecimiento subjetivo

y brindarles las coordenadas básicas de la posición del analista frente a dicho padecimiento.

Para esto es necesario la creación de un espacio de estudio sistemático y en profundidad que recorte estas problemáticas en el corpus teórico, a la luz de la presencia de estos nuevos síntomas de la subjetividad de nuestra época.


 

Objetivos específicos


Al finalizar el cuatrimestre, el estudiante tiene que: 


-Estar en condiciones de dar cuenta de los temas centrales del programa de teóricos y de los prácticos cursados, a partir de la bibliografía obligatoria trabajada en ellos. 

-Estar en condiciones de explicar los problemas y las dificultades más relevantes en el diagnóstico y en las decisiones a tomar en las entrevistas con este tipo de pacientes: gays, lesbianas, travestis, transexuales, trans.

-Poder decidir cuándo es necesaria la interconsulta e intervención de otros profesionales de la salud, por ej. Psiquiatras o profesionales de otros campos de conocimientos. 

-Poder realizar mediante un informe escrito, una articulación entre los casos presentados y el contexto discursivo que proporciona la Cátedra a través de la bibliografía trabajada.

-Adquirir un panorama global de los alcances terapéuticos, pero también de las limitaciones y riesgos de la aplicación del psicoanálisis en las distintas estructuras subjetivas y modalidades en las cuales el paciente se presenta.

Actividades de Enseñanza y de Aprendizaje

 

El alumno participará en dos actividades obligatorias que aseguran el cumplimiento de la articulación de los conceptos  de ambos cuerpos teóricos: los estudios de género y el discurso psicoanalítico. Y fundamentalmente se posibilitará la articulación clínica en la discusión de casos.


-Clases teóricas: presentación y elaboración sistemática de los temas centrales del programa de la materia. 1 hora y media por semana. 


-Clases de trabajos prácticos: lectura y discusión de textos de la bibliografía y articulación con el material clínico presentado. 1 hora y media por semana. 


-Espacios de discusión: Dada la inclusión de la época en los síntomas y la de estos en la construcción de los conceptos, el desarrollo de los temas se articulará con la discusión de casos y de los interrogantes que estos generan en la conducción de los análisis. Los estudiantes serán guiados en este entrenamiento. Participarán profesores invitados, especialistas en la materia. Los actividades  se realizarán dentro de los horarios de cursada de la materia.


-Durante la cursada se analizaran dos película que serán tomadas como casos clínicos: una de ellas es  XXY y la otra es Une nouvelle amie. Para el  debate sobreXXY se tomará el texto de Mauro Cabral-No saber-Acerca de XXY- que figura en la bibliografía.

 

Sistema de evaluación


Se realizarán dos evaluaciones parciales escritas: la primera al promediar el cuatrimestre y la segunda hacia el final del mismo. El primero es un examen parcial. Y la segunda evaluación es una monografía escrita.

Régimen de promoción


La regularidad de la materia se obtiene cumpliendo con los siguientes requisitos:


-Asistir al 75% de las actividades obligatorias: teóricos y prácticos. 


-Aprobar dos evaluaciones escritas con un mínimo de 4 (cuatro) puntos. En caso de obtener aplazo en uno de las dos  podrán contar con una instancia de recuperatorio. Se realizarán 2 parciales escritos, uno de los cuales podrá ser reemplazado (a elección del alumno) por una monografía.


-Los alumnos que cumplimenten estos requisitos deberán dar examen final en los turnos correspondientes para obtener la aprobación de la materia. 


-La promoción sin examen se realizará con la aprobación con 7(siete) o más en ambos escritos. En caso contrario se tomará examen final de la materia 

 

Guía para la confección de monografía (segunda evaluación)

 

Para la segunda evaluación los alumnos podrán optar entre escribir una monografía o

rendir un parcial, ambos sobre la segunda parte del programa.


Es decir, los puntos 3,4 y 5 del programa de teóricos y los puntos 2 y 3 del programa

de prácticos.


El examen parcial constará de 4 preguntas igual que el primero.


Para la monografía les adjuntamos la siguiente guía:


Elegir un tema y en base a eso articular por lo menos dos textos del programa.

Los textos no pueden ser ambos de autores psicoanalíticos, teniendo que haber por

lo menos uno de los autores Queer trabajados en el programa de la materia.

Ejemplo: Halperin, Butler, Katz, Davidson, Bersani.

El trabajo debe constar de una Introducción, un Desarrollo y una Conclusión. También

deben incluirse las Referencias bibliográficas.


INTRODUCCIÓN.


Plantear el objetivo, hipótesis o tema a abordar. Proponer posibles preguntas al tema

a desarrollar. Mencionar qué elementos de qué autores se pondrán en

tensión/articulación. Mencionar qué se busca encontrar con la propuesta.

Ejemplos de Introducción:

1)

Este artículo analiza los filmes argentinos XXY (Lucía Puenzo, 2007) y El último verano

de la boyita (Julia Solomonoff, 2009) para indagar sobre el modo en el que la

intersexualidad puede ser leída a partir de las conceptualizaciones de anatomopolítica

individual y regulaciones poblacionales que Michel Foucault describe, principalmente

en sus cursos Los anormales, Defender la sociedad y en su texto, Historia de la

sexualidad.

2)

El objetivo de este escrito es revisar los modos de parentesco tradicionales que se

desprenden del complejo de Edipo y del tabú del incesto sostenidos desde el

psicoanálisis freudiano como condiciones normativas de la cultura. La hipótesis aquí

sostenida es que las relaciones de parentesco son variables y se actualizan conforme

a los cambios sociales. De este modo, la intención de esta revisión, es entrecruzar las

ideas de Judith Butler con el psicoanálisis lacaniano a fin de preguntarnos si los modos

de parentesco ratificados desde el psicoanálisis son a su vez los que presuponen al

sujeto en la heterosexualidad normativa, y si acaso este procedimiento es la condición

para una vida simbólica o culturalmente inteligible.


DESARROLLO.


Desplegar las ideas propuestas en la introducción. En el caso de una articulación entre

dos autores en base a algún tema, dar cuenta de los elementos que se tomarán de los

autores elegidos. Jerarquizar la información. Se pueden poner dos o tres sub-títulos

dentro del desarrollo con el fin de analizar con mayor claridad lo que se persigue en el

objetivo descripto en la introducción. De usar citas textuales, revisar que estén

correctas.


CONCLUSION.


Dar cuenta del resultado al que se arribó luego del desarrollo. Referirse a lo

encontrado en el desarrollo en base a lo propuesto en la introducción. No es necesario

que la conclusión sea estrictamente una idea cerrada, también pueden ser preguntas

novedosas que hayan sido repensadas en base al análisis propuesto.

Ejemplos de conclusión (los ejemplos son extensos porque los trabajos

elegidos para ejemplificar son más extensos que los que deben realizar en la

monografía):

1)

Como mencionáramos al comienzo de este artículo, El último verano de la boyita y

XXY comparten determinados tópicos. En los dos filmes se da un contrapunto entre el

espacio urbano, del que provienen los personajes que llevan adelante el relato, y otro

espacio marginal, despojado, donde pueden habitar los personajes que no se adecúan

a la norma que se impone. En ambas películas está excesivamente presente el agua,

símbolo de indefinición, transición y movimiento, que deja entrever cierta melancolía

de lo que pudo haber sido, de lo que no fue, de lo incierto. “El agua es traicionera”,

dice Marito, mientras que el mar uruguayo alberga en XXY tortugas y animales en

extinción que deben ser protegidos. Cada uno de los filmes incluye como partenaire

del personaje intersex, a un adolescente que de acuerdo con el relato, posee una

expresión de género opuesta al expresado por aquel, lo cual desliza una dificultad por

parte de la narración para desprenderse de una hegemonía que proporciona un marco

de referencia heterosexual a la medida del deseo.

Tanto XXY como El último verano de la boyita incluyen animales mutilados (tortugas,

vacas), detalles de cortes, de zanahorias, salames, carne vacuna, huesos de res.

Acciones poco metafóricas que aluden al nodo semántico que comparten los filmes.

Los relatos incluyen una patrulla juvenil que se encarga de vigilar a aquellos que osen

salirse de la norma de sexo-género establecida. Y por último, ambos filmes incluyen,

como uno de sus personajes principales, a un médico, que será el vocero del discurso

biomédico que encarnará la dialéctica entre el deseo y la ley.

Dos posiciones diversas que pugnan entre sí: por un lado, la no intervención y la

aceptación de cuerpos, deseos, eróticas, amores y goces diversos; y por otro, el

discurso que pretende restablecer la relación original entre sexo, género y sexuali-

dad, y hacer de cada cuerpo una inscripción referencial de la verdad del sexo. En esa

tensión dialéctica articulada en los filmes, se sitúa tal vez el desafío de una mirada

queer que invita a preguntarnos respecto de las condiciones ideológicas del lugar

desde el cual nos permitimos mirar.

Muchos de los elementos que se observan en estos filmes permitirían comprender

mejor la lógica del biopoder. Como se ha subrayado, este poder no actúa haciendo

morir, sino haciendo vivir. Pero se trata de hacer vivir de un modo específico. De

acuerdo a la norma. Diferentes técnicas y tecnologías están al servicio del poder

biopolítico. Es necesario controlar cada uno de los cuerpos, rectificarlo, pero siempre

poniendo en el horizonte la regulación de la población, la eugene- sia del cuerpo social

que debe subsistir y tener descendencia. De este modo, los cuerpos intersexuales

deben ser corregidos, deben adecuarse a estándares norma- tivizados. ¿Exclusión de

esas sexualidades aberrantes? No. Por el contrario, especificación, solidificación

regional de cada una de ellas. Y si bien estos intersex de ficción quedarán habitando

regiones marginales, los filmes se permiten sugerir tímidamente la apertura de

horizontes de sexualidades y singularidades múltiples. En este punto, si el biopoder no

tiene ni la forma de la ley ni los efectos de la prohibición y, por el contrario, opera

desmultiplicando las sexualidades singulares, los filmes analizados permiten pensar

lugares distintos y novedosos respecto del binarismo, sin dejar de mostrar con

claridad algunos de los mecanismos de control que penetran los cuerpos de modo

visible e invisible.

2)

Ciertos elementos que podemos rastrear en la teoría psicoanalítica tales como la

dificultad de argumentación que leemos en Freud a la hora de fundamentar las

disposiciones heterosexuales en detrimento de las homosexuales; la invisiblización del

tabú de la homosexualidad que antecedería al tabú del incesto heterosexual; y la

suposición de un Edipo disfuncional que privaría a homosexuales de la virilidad, la

hombría y la capacidad de obtener los títulos necesarios para el acceso a la exogamia,

se nos presentan como un punto de partida problemático para pensar el psicoanálisis

fuera de una matriz de deseo heterosexual. Creemos que algunos pilares que

sostienen a la teoría y práctica del psicoanálisis merecen ser revisados considerando

la mutabilidad del orden socio-histórico caracterizada por prácticas socialmente

variables que no pueden reducirse a reglas fijas. De este modo, ubicar la

heterosexualidad como fundante de la cultura necesita también ser puesta en

cuestión. Las relaciones de parentesco varían a lo largo del tiempo. Son contingentes.

De este modo, pensar que la heterosexualidad respondería a un supuesto orden

natural (lo que nos obligaría también a definir qué entendemos por naturaleza)

propicia una lectura teórico-clínica que establece una serie de pautas restringidas para

las prácticas sexuales y de género.

Lo aquí planteado no se reduce meramente a una discusión teórica, sino que atañe a

la práctica clínica, puesto que no es lo mismo estar posicionados como analistas

suponiendo la heterosexualidad como una ley natural o verdad inmutable; que por el

contrario sostener una ética que se aparte de un sistema de heterosexualidad

obligatoria como base del parentesco. En función de esto, una de las propuestas más

viables dentro del psicoanálisis en esta línea de trabajo, sería la de enfatizar la

propuesta lacaniana respecto de la función del padre como significante, vaciado de

cualquier asignación sexo-generizada.

De este modo, la pluralidad de sus posibilidades permitiría abrir un campo de análisis

a un mundo simbólico permeable a las modificaciones sociales y eróticas de amor,

goce y deseo, diversas a las tradicionales.


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS.


Aquí deben consignarse por orden alfabético los textos que se utilizaron en la citas.

Apellido del autor, inicial. (año de la publicación). Título. Ciudad de edición: editorial.

Ejemplos:

BUTLER, J. (1990). El género en disputa. Buenos Aires: Paidós.

FREUD, S. (1925). Algunas consecuencias psíquicas de la diferencia anatómica entre

los sexos. En S. Freud, Obras completas V: Vol. 20 (pp. 259-276). Buenos Aires:

Amorrortu.

HALPERIN, D. (1995). San Foucault. Para una hagiografía gay. Buenos Aires: El

cuenco del plata.

LACAN, J. (1960). El Seminario 7, La Ética del Psicoanálisis. Buenos Aires: Paidós.


Aclaraciones generales:


La extensión del trabajo debe ser de entre 4 y 7 páginas aproximadamente incluyendo

las referencias bibliográficas.


Se debe utilizar interlineado de 1.5 y letra Arial 12


Para citar algún autor dentro del texto, deben entrecomillarse las palabras textuales y

luego, entre paréntesis, apellido del autor, año de la publicación y la página en la que

se encuentra lo citado.


Ejemplo: “Detrás de toda ideología adivinamos la jerarquía de los sexos” (Lonzi,

1970, p.17).


En el caso de no citar textualmente, no se entrecomilla, pero luego de la idea del

autor que se transimte, se coloca apellido y año de publicación entre paréntesis.

Ejemplo: El niño y la niña que se introducen en la problemática edípica con objetivos

incestuosos heterosexuales ya han sido sometidos previamente a prohibiciones que

los ubican en direcciones sexuales claras (Butler, 1990)